
Con estos nuevos dispositivos de fitness, correr en una cinta de correr ya no es tan aburrido como antes. Un confort en el uso y la adición de pequeños gadgets (MP3, ventilador, entrenador integrado y otros) para amenizar tus sesiones de entrenamiento. Todo un conjunto reunido para que puedas perder el máximo de kilos sin darte cuenta. Aquí están nuestros consejos para perder peso con tu cinta de correr.
Mezcla las sesiones de entrenamiento
A falta de seguir una dieta drástica o usar quemadores de grasa, para perder peso, simplemente hay que practicar una actividad física. Con una cinta de correr, es aún mejor. De hecho, es una de las mejores maneras de quemar las calorías superfluas presentes en tu cuerpo. Este proceso también depende de la duración de tus sesiones de entrenamiento, pero también de aumentar la intensidad.
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El principio es bastante simple, cuando tu frecuencia cardíaca durante tus sesiones está cerca de tu frecuencia máxima, te sentirás agotado muy rápidamente. En cambio, al regular inteligentemente tu frecuencia cardíaca, perderás peso progresivamente. Simplemente hay que variar para que el resultado final esté a la vista. Dicho esto, algunos días, intensifica un poco durante un período de 20 a 30 minutos. Otros días, intensifica menos tus sesiones, pero intenta mantener al menos 1 h.
Controla la velocidad
Durante tus sesiones de entrenamiento, también debes controlar tu velocidad, es muy importante. Dicho esto, fracciona tus ejercicios en diferentes bloques. Es una de las mejores maneras de atacar el exceso de grasa. De hecho, un estudio ha demostrado que una persona que corre durante 2 minutos y luego se recupera durante 2 o más minutos quema muchas más calorías que una persona que realiza una carrera más larga y más lenta.
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Aún mejor, este estudio revela que pierde un 4 % de su masa grasa en las semanas siguientes. Una persona que hace sesiones de baja intensidad pierde menos, incluso si las sesiones son regulares, eso no deja de ser cierto. Para ello, haz tus sesiones con intervalos de tipo 1:2. Es decir, 1 min de esfuerzo intenso y 2 min para la recuperación. De manera concreta, acelera tu velocidad durante 30 a 60 segundos y luego disminuye tu ritmo caminando durante 30 a 60 segundos también.
¡Supérate algunos días!
Hay ciertos días en los que estamos llenos de energía. Donde recorrer 5 kilómetros da la impresión de haber recorrido solo 1 o 2 kilómetros. Para esos días excepcionales, no dudes en hacer una sesión de entrenamiento de 30 a 45 minutos. Una intensidad así te permite quemar hasta un 50 % de calorías, sin que esto requiera un esfuerzo sobrehumano. ¡Es un gran paso! Aunque parece algo maravilloso, no lo hagas sistemáticamente. Si se vuelve regular, es decir, si lo haces a diario, puede convertirse en un infierno. Algo lógico, ya que el cuerpo necesita descanso. ¡Piénsalo!